Disfruta de un paseo en barco por el río Piedras. Vive el Paraje Natural Marismas del Río Piedras y Flecha de Nueva Umbría a bordo de sus embarcaciones. Su patrón dará una interesante explicación sobre la historia y las tradiciones de todo aquello que se divise durante el recorrido. Esta es una experiencia para perfecta para vivirla con los más pequeños, para los que ofrecen precios especiales. Además, ofrecen una degustación de gambas de Huelva y vino del Condado, para saborearlos mientras el atardecer nos deleita con sus maravillosos colores.
Durante el paseo se podrá observar:
El Real de la Almadraba de Nueva Umbría
Declarado bien de interés cultural, es un conjunto de ruinas en reconstrucción de la que fue la Real Almadraba de Nueva Umbría.
Construido en 1928, y con el fin de proteger el sector pesquero y conservero, Primo de Rivera impulsa la constitución del Consorcio Nacional Almadrabero. Esta entidad inicia inmediatamente la creación del Real Nuevo de Nueva Umbría, aprovechando las ruinas de uno anterior.
La Flecha de Nueva Umbría
En sus rutas, visitarán la flecha de Nueva Umbría, de las más extensas de España con sus 16km de distancia.
El Rompido
¡Descubrir este pequeño pueblo sitado a pie de río desde el propio río es, sencillamente, hermoso!
El fin de semana siguiente a la romería, los fieles llevan el Estandarte de la Virgen al recinto, que durante la romería de la Bella se trasladó al templo parroquial de la ciudad, en donde será custodiado hasta el inicio de la siguiente romería, en el año próximo, en un día de celebración conocido por todos como Romería chica”. El tercer domingo de cada mayo se ha convertido desde hace unos años en otra romería más, que bien podría competir en ambiente festivo y participación popular con cualquier otra romería del entorno.
La Almadraba de Nueva Umbría se levanta en 1929. Estas antiguas instalaciones corresponden a la "chanca" o poblado donde convivían durante al menos seis meses del año (de marzo a septiembre) las tripulaciones y el personal relacionado con la almadraba (arte de pesca, de grandes dimensiones y gran complejidad, destinado a la captura del atún durante sus migraciones). La mayoría estaban acompañados por sus familias, por lo que la población podía llegar a las 800 personas, es decir, un pequeño pueblo donde no faltaban servicios como economato, escuela, bar, peluquería, talleres de artesanos, etc. La práctica de la pesca con almadraba en la zona probablemente se remonte al siglo XV. Tuvo esta almadraba gran actividad en la primera mitad del siglo XX, como así lo demuestra la construcción de naves alrededor de 1950, llegando las capturas anuales a alcanzar los 32.000 atunes. A partir de estas fechas el número de capturas comienza a decrecer bruscamente, hasta que en 1963 se decide el abandono de esta práctica de pesca, así como de sus instalaciones, por pérdida de rentabilidad. A comienzos de la década de los 80, se hace un nuevo intento de recuperar este tipo de capturas pero no resultó.
Es una capilla construida en el pasado siglo XX en la cual se aloja la imagen de Nuestra Señora de la Bella los días que se celebra la romería, cada segundo fin de semana de mayo. Es un edificio de cruz latina con campanario adosado y posee escalinata de acceso. Está situada a las faldas del cabezo de La Bella, desde el cual se divisa el recinto romero en su totalidad y las marismas del río Piedras.
La Romería en honor de Ntra. Sra . de la Bella destaca por ser una celebración genuina con más de medio siglo de historia y considerada la tercera en importancia en la región. Congrega a miles de personas en torno al segundo fin de semana de mayo, cuando las calles de Lepe se engalanan con su tradicional cielo de papelillos azules y blancos y el recinto romero junto a El Terrón acoge esplendoroso a romeros y visitantes. Se trata de una festividad al más puro estilo andaluz, donde se lucen los trajes típicos romeros y el cante y el baile por sevillanas hacen aflorar la alegría en las calles.
Ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico de Andalucía en mayo de 2026.
La historia de la Romería nace en 1966, cuando unn grupo de jóvenes de Acción Católica, a instancia del sacerdote don Manuel Gómez, organizaron una gira campestre al lugar conocido como Cabezo de la Bella, aledaño a las ruinas del antiguo convento franciscano. Desde entonces fue creciendo en tradición y popularidad hasta convertirse en la multitudinaria celebración de nuestros días y que viene a refrendar un sentimiento que nació en el siglo XV, cuando se produjo el hallazgo de la Virgen de la Bella, que con su posterior llegada a Lepe siglos más tarde, quedó para siempre vinculada al municipio.
Los actos centrales comienzan en la tarde del viernes con la multitudinaria Ofrenda de Flores. Amanece el sábado y los tamborileros invaden las calles con su toque recordando que, por la tarde, comienza el camino hacia el recinto romero, con la emocionante parada en la Cruz Primera, donde se canta la Salve ala Virgen. Llegada la noche, la Virgen entra en su ermita y allí se hace la Puja del Pendón, insigina que representa a la Patrona. La noche transcurre con las velás a la Virgen para que nunca esté sola. Entre los cultos religiosos destaca el Santo Rosario el domingo por la noche, con su espiritual recorrido a la luz de las antorchas.
Rodeando las ruinas del antiguo convento se ha levantado un espléndido recinto de gran vistosidad y con amplias zonas verdes con los característicos olivos e higueras y con multitud de casetas y casas que siguen los modelos de construcción típicos romeros. En este entorno se dan cita, durante los días de la Romería, más de cien mil personas. Las jornadas transcurren en un ambiente de convivencia entre vecinos y visitantes, siempre amenizadas con los cantes y bailes propios de nuestra tierra y todo ello acompañado con el buen comer y beber.
El fin de semana siguiente, los fieles llevan el Estandarte de la Virgen al recinto donde será custodiado hasta el inicio de la siguiente romería. Esta celebración se conoce como RomeríaChica, que bien podría competir en ambiente festivo y participación popular con cualquier otra romería del entorno.
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Paraje donde la naturaleza se hace arte, donde el océano se funde con el río Piedras para dar vida al centenario Puerto del Terrón. Fue declarado como tal en el año 1989. Es el tercero de la provincia de Huelva en extensión (2.530 Ha.). Su altitud sobre el nivel del mar oscila entre 0 y 10 metros.
Constituye un enclave de gran interés ornitológico, acuícola y ecológico, cuyos principales usos son la pesca y el turismo cultural y de ocio. El hombre ha utilizado desde tiempos remotos los más variados recursos que le ha ofrecido este enclave para el desarrollo de muy diversas actividades tan tradicionales como el marisqueo, la pesca o los cultivos marinos. Actualmente, se desarrollan en este espacio natural otras actividades como el senderismo, la educación ambiental o la observación de aves.
Destaca de este paraje, por su singularidad, la Flecha de Nueva Umbría, una flecha arenosa que comenzó a formarse hace más de 200 años, y que avanza paralela a la costa, alcanzando actualmente una longitud de casi 15 kilómetros, teniendo un crecimiento anual de aproximadamente 40 metros, y con una anchura que varía entre los 300 y 700 metros. Está situado en la desembocadura del río Piedras y se ha formado como consecuencia de la fuerte dinámica litoral de la zona, es decir, del aporte de materiales del río, del flujo mareal, de la deriva litoral y de los vientos dominantes del suroeste. Esta formación, única en todo el territorio nacional, está considerada como una joya geomorfológica.
Si nos asomamos a esta flecha, podemos descubrir 15 kilómetros de blancas arenas y el azul intenso del mar, playas vírgenes (una de las mejor conservadas de toda Europa), paisajes marismeños, estuarios, sistemas dunares... Todo un conjunto de riquezas naturales que hacen de este entorno el lugar idóneo para los amantes de la naturaleza, por lo que ha sido, y es, objeto de estudios e investigaciones.
Este entorno se caracteriza, además, por su extraordinaria riqueza en cantidad y diversidad de especies, tanto de fauna como de vegetación, algunas de las cuales, en peligro de extinción, encuentran aquí sus refugios naturales, por la benignidad de su clima y el buen estado de conservación de sus zonas húmedas. Ese buen estado de conservación, la convierte en la zona del municipio con mayor valor ecológico, y la ha hecho merecedora de ser incorporada a la red de espacios protegidos de Andalucía. Los visitantes pueden disfrutar de una extensa zona nudista, donde el mar se funde con la naturaleza en un espacio paradisíaco.
Las playas y dunas sirven de lugar de nidificación para numerosas especies adaptadas a las excepcionales condiciones de salinidad, humedad o sequía, tales como el chorlitejo patinegro, además de contener algunas colonias de charrancitos y canasteras.
La riqueza de las marismas sirve de hábitat para una variada fauna marina (anguilas, doradas, róbalos, salmonetes, almejas finas, bocas, caballitos de mar...), además de atraer a aves como los andarríos, los archibebes, el águila pescadora, la serreta, el negrón, el charrán patinegro, la gaviota sombría o las agujas. En las playas, sin embargo, los verdaderos protagonistas son las gaviotas, los charranes y los chorlitejos, además de las diversas especies limícolas como el vuelvepiedras, el correlimos o el zarapito real.
Entre los reptiles, el camaleón es la especie más emblemática, ya que en Europa su área de distribución está restringida a las provincias de Málaga, Cádiz, Huelva y el Algarve portugués.
En cuanto a la vegetación, que es halófila en las zonas marismeñas, la encontramos muy adaptada a la salinidad, destacando los almajos, la espartina, la verdolaga marina, el salado, los limonios y el brezo marino; mientras que en la zona arenosa más castigada por la sequía y la extrema exposición al sol abunda el barrón, el cardo marino, la azucena de mar, el loto plateado, la oruga de mar, el junquillo, la retama y la clavellina. Decir que la más representativa está constituida por una especie de tomillo, Tymus Carnosus, que encuentra en esta zona una de sus pocas áreas de distribución.
Dentro de este mismo paraje encontramos el puerto pesquero-deportivo de "El Terrón".
Todo este paraje podemos divisarlo desde el mirador natural de El Catalán o bien desde el sendero verde que une las playas de La Antilla y Nueva Umbría.
La playa de Nueva Umbría se encuentra enclavada dentro del paraje natural Marismas del Río Piedras y Flecha de Nueva Umbría. Con cerca de 15 kilómetros de blanca y fina arena, en ella los amantes del naturismo pueden disfrutar de la primera playa nudista de la provincia de Huelva, declarada como tal en uno de sus tramos. De esos 15 Kilómetros, 2.250 metros pertenecen a la playa de Santa Pura. Situada en pleno paraje natural, está considerada como virgen hasta nuestros días, siendo una de las pocas zonas que no ha sufrido la intervención de la mano del hombre. Sin ninguna edificación, ofrece al visitante el disfrute de sus limpias aguas y la contemplación de una frondosa vegetación entre sus dunas. Sus condiciones naturales y paisajísticas la han convertido en numerosas ocasiones en escenario de producciones cinematográficas y publicitarias.
El Terrón, puerto pesquero y deportivo de alta calidad, está situado muy cerca de la desembocadura del río Piedras, dentro del paraje natural Marismas del río Piedras y Flecha de Nueva Umbría. Entre los hechos más destacados de su historia, figura la preparación de la expedición que llevaría a Juan Díaz de Solís al descubrimiento del río de la Plata. Antiguamente entraba diariamente una gran cantidad de pescados y mariscos propios de la zona, destacando el famoso langostino de El Terrón. Actualmente, los barcos de mayor eslora no pueden atracar, ya que en la desembocadura del río existe una barra de arena que cada año aumenta e impide a los barcos entrar en el río. Tras la remodelación de su infraestructura, se ha dotado a este puerto de instalaciones para la práctica de deportes náuticos, de acuerdo con las necesidades turísticas del enclave. Actualmente puede practicarse el deporte de la pesca con caña o curricán, que puede darnos grandes satisfacciones. También podemos pasear con una lancha río arriba por el paraje natural Marismas del Río Piedras y Flecha de Nueva Umbría, donde encontramos la Flecha, una zona también natural y protegida de fina y blanca arena donde además puede practicarse el nudismo. Dentro de las instalaciones de este puerto encontramos la Asociación náutico-pesquera El Terrón, que ya cuenta con más de una centena de embarcaciones censadas.